Origen del Death Cafe
Una idea sencilla —hablar de la muerte con té y pastel— que se convirtió en un movimiento presente en más de 90 países.
Años 2000
Bernard Crettaz y el Café Mortel, Suiza
El sociólogo suizo Bernard Crettaz organiza los primeros "Café Mortel": encuentros públicos para hablar abiertamente de la muerte, como reacción a lo que él llamaba la "pornografía de la muerte" — un tema hecho tabú por la sociedad moderna.
2011
Jon Underwood funda Death Cafe, Reino Unido
Inspirado por el trabajo de Crettaz, el londinense Jon Underwood organiza el primer Death Cafe en su propia casa, junto con su madre Sue Barsky Reid, psicoterapeuta. Juntos definen el modelo: sin agenda, sin fines de lucro, con té y pastel, abierto a cualquiera.
2011–2013
Expansión internacional
El modelo abierto y sin franquicia de Death Cafe —cualquiera puede organizar uno siguiendo una guía compartida— permite que el movimiento se replique rápidamente en Europa, Norteamérica y Australia.
2017
Muere Jon Underwood
Jon Underwood fallece inesperadamente en 2017, pero el modelo que creó —deliberadamente descentralizado— sigue creciendo sin necesitar una organización central que lo dirija.
2010s
Llegada a Latinoamérica y México
El movimiento llega a países de habla hispana, incluido México, donde distintos grupos independientes empiezan a organizar sus propios encuentros, adaptando el formato original a contextos y comunidades locales.
Hoy
Death Cafe Nómada
Death Cafe Nómada nace en Cholula, Puebla, con una vuelta propia al modelo: en vez de tener una sede fija, el proyecto se mueve entre ciudades de México, llevando la misma mesa, el mismo té y la misma pregunta a cada lugar nuevo.